Los filtros UV se utilizan eficazmente para evitar la nociva radiación UV. Asimismo, con éstos no sólo se reduce enormemente la decoloración de productos alimentarios, sino también la pérdida de color en productos sensibles, tales como los artículos de piel o los tejidos. Otra ventaja de los filtros UV reside en su capacidad de proteger a los artículos de la acción del calor.